Cuando murió la inocencia

He decidido empezar este artículo con un título tan rebuscado porque quiero enfocar este texto en algo muy importante: ya no hay presunción de inocencia.

Puede parecer que sí, se supone que nadie entra en la cárcel sin pruebas que demuestren su culpabilidad. O eso es lo que nos dicen los medios. Pero, por desgracia, eso no pasa en casi ninguna parte. Gente que tiene que estar en la cárcel está en la calle y gente que no debería estarlo, lo está. Personas que mueren de viejos en la cárcel por el simple hecho de tener ideas distintas; mientras, al otro lado de la celda, a los torturadores se les conceden medallas al honor y trabajos bien pagados.

El colmo de toda esta locura está en el racismo. No nos engañemos, el racismo es otra de las formas que toma la lucha de clases. Nadie odia al sultan de Brunei por no ser de aquí; pero a los marroquíes que saltan la valla de Melilla, a esos bien que se les odia. O se les tiene lástima, o se les desprecia, etc… El artículo de hoy, como bien habéis imaginado, sale a colación del último “atentado terrorista yihadista”, ocurrido en París contra una publicación de corte humorístico. Lo pongo entre comillas, porque no sería el primer atentado del que nos dicen que son unos los malos y luego resulta que son otros los malos.

La cuestión es que a raíz de esto, mucha gente ha acudido a su opinologocueva, encendida ante la necesidad insaciable de quedar como una persona super concienciada justicia y se ha volcado en las redes sociales con mensajes de odio hacia los musulmanes, opiniones sobre lo malas que son las religiones e, incluso, los hay quienes exigen a los musulmanes que condenen lo ocurrido. Y lo terrible de esto, es que el racismo y la opinología barata campa a sus anchas y a nadie parece importarle.

Esto no ha sido un atentado llevado a cabo por una religión. Probablemente, ha sido un grupo de carácter religioso quienes, por motivos religiosos, han hecho esto. Y parece lo mismo, pero no lo es. Si un cura y un par de monjas entraran en un bar de homosexuales y se liaran a tiros a lo “matanza de Texas” nadie culparía a la cristiandad, ni a la iglesia católica, ni a los ciudadanos de occidente. Se culparía a esos pirados que han entrado en un bar y se han liado a tiros.

Los musulmanes no tienen que condenar nada. Exigir a alguien que condene algo es lo mismo que decirle “si no muestras públicamente tu rechazo hacia esto es porque no lo rechazas”. Esto es una flagrante violación de la presunción de inocencia. Se está asumiendo que, mientras no se demuestre lo contrario, todos los musulmanes son yihadistas. ¿Cómo podemos tolerar que se trate así a las personas?

Y sí, como he dicho antes es también lucha de clases. Porque nadie asume que los grandes jeques árabes sean yihadistas. Sin embargo, todo el mundo parece asumir que quienes vienen al país lo hacen para matar, robar y violar. Cuando śolo vienen a por un trabajo que les dé de comer.

Decir que un musulman es un terrorista hasta que se demuestre lo contrario es equiparable a decir que un vasco es un miembro de ETA hasta que se demuestre lo contrario. O como decir que un yanki es un racista homófobo ultraconservador hasta que se demuestre lo contrario. O que los andaluces son unos vagos hasta que se demuestre lo contrario. O lo que es lo mismo, es opinar sobre una persona sin tener ningún conocimiento sobre esta y basandose en ideas preconcebidas a través de la información manipulada que se nos ha dado.

El culmen es asegurar que si tu fueras la víctima no verías con los mismos ojos este tema. Pues siento disentir. Si soy yo el afectado, seguiré pensando que los culpables son culpables y los demás no. Y no culparé al dependiente de mi Kebab habitual de lo que han hecho cuatro colgados. Antes habríamos de culpar al propio gobierno francés; el cual es miembro de la OTAN y esta ha financiado a grupos yihadistas durante años sin ninguna oposición por parte de sus estados miembros.

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