La necesidad de un Partido Comunista

En algunas entradas exploraré la teoría marxista-leninista con el fin de que podáis entender lo que defendemos los comunistas y podáis aprender sobre la lucha obrera.

1.0 Por qué surgen los partidos

Los partidos se constituyen sobre la base de unos intereses comunes entre sus miembros. Pero ¿qué intereses son estos?

La afinidad ideológica es un concepto arbitrario; y, nosotros, debemos realizar nuestro análisis desde una base objetiva. De este análisis obtenemos que existen grupos sociales con intereses comunes concretos. Estos intereses comunes son objetivos, aunque los indivíduos pueden conocerlos o no. El conocimiento de ellos forma la conciencia (que es objetiva, a diferencia de la ideología).

La principal división en la sociedad es de clases. Las clases se diferencian por su situación objetiva con respecto a los medios de producción. Las dos clases fundamentales de la sociedad capitalista son la clase burguesa y la clase obrera, aunque existen capas de transición entre una y otra (ej: pequeña burguesía). Los intereses de estas dos clases están en un conflicto irreconciliable y son el motor del conflicto en la sociedad. Los partidos representan los intereses de una y otra clase.

1.1 La conciencia de clase

En función de la conciencia de clase podemos clasificar a la clase trabajadora en tres estadios:

  1. Alienación: parte de la clase obrera se ve a sí misma desde los intereses de otra clase.
  2. Clase en sí: parte de la clase obrera se reconoce como tal y entiende la contradicción de sus intereses individuales con los del patrón de su centro de trabajo.
  3. Clase para sí: parte de la clase obrera se reconoce como tal y entiende que no sólo sus intereses individuales entran en contradicción con los del patrón de su centro de trabajo, sino que lo extiende al conjunto de la clase obrera y sitúa la contradicción en el marco de las relaciones entre clases en todo el Estado.

“En principio, las condiciones económicas habían transformado la masa del país en trabajadores. La dominación del capital ha creado en esta masa una situación común, intereses comunes. Así, esta masa viene a ser ya una clase frente al capital, pero todavía no para sí misma. En la lucha, de la cual hemos señalado algunas fases, esta masa se reúne, constituyéndose en clase para sí misma. Los intereses que defienden llegan a ser intereses de clase”.
Karl Marx

1.2 A qué clase representa un partido

Para distinguir los partdos hay que valorar su conciencia del conflicto de clases y su proyecto de clase, sobre el cual está muy relacionada la composición de clase del propio partido.

“La más diáfana división de toda sociedad en partidos políticos se ve más claramente durante las profundas crisis que conmueven a todo el país. La lucha en serio desecha todas las frases hueras, todo lo mezquino y artificial; los partidos tensan todas sus fuerzas, se dirigen a las masas del pueblo, y éstas, dirigidas por el fiel instinto, ilustradas por la experiencia de la lucha abierta, siguen a los partidos que expresan intereses de una u otra clase”.
V.I. Lenin

1.3 Las condiciones necesarias para la revolución

Las condiciones objetivas son las contradicciones del capitalismo entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Esta contradicción es especialmente notable en época de crisis económica. Por ello debemos aprovechar esta época para convencer a las masas.

Las condiciones subjetivas se crean mediante la conciencia, la organización y la combatividad de la clase obrera. Para que se den las condiciones subjetivas es necesario un partido en desarrollo, que esté dentro de las masas, las dirija y eleve su conciencia.

1.4 Sin organización revolucionaria no hay estrategia revolucionaria

No se puede separar la elaboración de una estrategia revolucionaria de la estrategia de construcción de una organización revolucionaria. Una es condición de la otra. Sin un Estado Mayor de la Revolución (el Partido Comunista) no es posible hacer la Revolución.

“La estrategia revolucionaria es la condición de eficacia de la organización, pero la organización es la condición de existencia de la estrategia. Si es cierto que la validez de una consigna depende de las relaciones de fuerza que subyacen en ella, la existencia de una organización y su desarrollo transforman las condiciones de formulación de las consignas”.
Gramsci

El problema de organización del partido revolucionario sólo puede abordarse a partir de una teoría de la revolución. En este sentido, Lenin no inventa un modelo de partido, sino que “descubre” el más adecuado para la lucha de clases por el poder.

La estrategia revolucionaria por la que nos organizamos es el derrocamiento del capitalismo y la construcción del socialismo.

La centralidad del problema de la organización es una cuestión política estrechamente ligada a la concepción marxista-leninista de la estrategia revolucionaria. No es una opción técnica, sino profundamente política. De ahí que en la resolución del Partido Comunista sobre el 15M dijesen: “organización, organización, organización”.

1.5 El Partido crea las condiciones subjetivas para la Revolución Socialista

El Partido dota a la clase obrera de una conciencia científica de los intereses objetivos que tiene como clase y la irreconciabilidad de estos con la sociedad capitalista.

Traza un programa revolucionario, basado en premisas científicas de la transformación social (materialismo histórico) y tácticas de lucha adecuadas y flexibles para la toma del poder político.

Además, se erige como el destacamento dirigente de vanguardia por la imposibilidad de que todos los trabajadores al mismo tiempo posean el grado de conciencia y lucha necesario.

En tres palabras el Partido es conciencia, combatividad y organización.

1.6 El Partido es la antítesis del espontaneísmo

El partido dota al movimiento obrero de una teoría revolucionaria, por la incapacidad que el movimiento obrero tiene de desarrollar conciencia política, al desempeñar una lucha economicista. Sin una dimensión política no es posible la toma de poder. Esta dimensión la proporciona el Partido.

Sólo una vanguardia sólidamente organizada, en torno a una teoría científica de la explotación y del estado, puede comprender a fondo la profundidad de los antagonismos de clase y evitar y combatir las “trampas” que tiende a cada paso el colaboracionismo. Esa teoría revolucionaria es el marxismo-leninismo. El oportunismo supone su renuncia: revisionismo.

Elevar a los trabajadores a la conciencia de clase es trabajar por demostrar, a cada paso, el carácter irreconciliable de los intereses de la clase obrera con todo el sistema capitalista. Por el contrario, es espontaneísmo no combatir las ilsiones del movimiento obrero acerca de las más diversas “soluciones” a sus problemas fundamentarles, que no cuestionan al sistema capitalista y que se enmarcan dentro de los límites del sistema (15M).

Uno de los mayores riesgos es la pequeña burguesía, que penetra en el movimiento obrero y refleja posiciones de la clase enemiga, busca la conciliación con el capitalismo. De allí su insistencia en el desarrollo espontáneo del movimiento porque lleva siempre a su subordinación a la burguesía. Esto sucede especialmente en la lucha economicista. En contraposición decimos que el desarrollo debe ser dirigido y consciente.

“El error básico que cometen todos los economicistas es su convicción de que es posible desarrollar una conciencia política de clase de los obreros desde dentro, por así decir, de su lucha económica. La conciencia política de clase sólo puede venirles a los obreros desde fuera, es decir, sólo desde fuera de la lucha económica, desde fuera de la esfera de las relaciones entre obreros y patronos. La única esfera de la que se puede sacar ese conocimiento es la esfera de las relaciones de todas las clases y estratos con el Estado y el gobierno, la esfera de las interrelaciones entre todas las clases”.
V.I. Lenin

“Hemos dicho que los obreros no podían tener conciencia socialdemócrata. Ésta sólo podía ser introducida desde fuera. La historia de todos los países atestigua que la clase obrera, exclusivamente con sus propias fuerzas, sólo está en condiciones de elaborar una conciencia tradeunionista, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar del gobierno la promulgación de tales o cuáles leyes necesarias para los obreros, etc. En cambio, la doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas que han sido elaboradas por representantes instruidos de las clases poseedoras, por los intelectuales. Por su posición social, también los fundadores del socialismo científico contemporáneo -Marx y Engels- pertenecían a la intelectualidad burguesa”.
V.I. Lenin

Lenin escribe esto contra el culto al espontaneísmo, que considera que las masas tienen conciencia de su propia situación y que de ellas surgen iniciativas espontáneas revolucionarias. No es que los obreros no participen de la elaboración teórica, sino que lo hacen en calidad de teóricos del socialismo y no de obreros. Los teóricos del socialismo han sido fundamentalmente procedentes de las partes más instruidas de la sociedad. A pesar de ello, es imprescindible tener en cuenta que el socialismo es ciencia y que las teorías socialistas no son la elaboración subjetiva de burgueses instruídos, sino la conciencia de clase que representa los intereses objetivos de la clase obrera.

Lenin concluye que el portador de la conciencia política es el Partido.

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