No insultes a quien está alienado

Ha pasado ya un tiempecito desde las elecciones andaluzas. El tiempo necesario para analizarlas con la mente fría y despejada. El calor de los acontecimientos, las reacciones espontáneas y los análisis apresurados de los medios no son, precisamente, el mejor caldo de cultivo para hacer un estudio de lo que ha pasado y de lo que no. Pero una cosa es segura: insultar a las clases populares andaluzas no está bien.

Es comprensible la frustración de los que tenían la esperanza de que EL CAMBIO™ empezara por esta comunidad. Al fin y al cabo, no podían haber hecho oídos sordos a los cantos de sirenas vertidos por los nuevos partidos a través de los medios ¿no? ¡Y vaya sorpresa al descubrir que todo sigue igual!

O casi, que Izquierda Unida prácticamente ha desaparecido en favor de Podemos y con los restos sobrantes Ciudadanos se ha hecho un hueco. Claro, que todo el mundo parece olvidar que la Falange Española de las JONS ha aumentado alarmantemente el número de simpatizantes. ¿En serio os parece más preocupante que los andaluces hayan decidido mantener el mismo gestor a que el partido fascista por excelencia haya duplicado su presencia?

Cualquier comunista debería de entender que la única salida a la crisis dentro del capitalismo es el restablecimiento de la acumulación capitalista y que, por tanto, si queremos hacer algún cambio tiene que hacerse al margen de las instituciones. Y sí, hay partidos comunistas que se presentan a las elecciones. Pero el fin de estos no es “crear hegemonía electoral y tomar las urnas por asalto”, como dirían ciertos intelectuales posmodernos, sino aprovechar que las masas están más receptivas al mensaje político durante las elecciones para darse a conocer y obtener estadísticas fiables del número de apoyos. Al fin y al cabo, sale más barato y es más fiable ver cuántos te han votado que contratar a una empresa para que te haga una estadística.

Pero, ante todo, hemos de recordar que el pueblo andaluz sufre mucho. Sufren una media de 45 desahucios diarios, una tasa de desempleo altísima (con la pérdida de poder adquisitivo que esto implica) y, por consiguiente, un montón de problemas sociales derivados de este aumento de la pobreza alarmantes.

Teniendo en cuenta que el sistema se ha asegurado de que el acceso a algo más que la televisión sea imposible para familias sin apenas hogar, teniendo en cuenta la cantidad de familias sin hogar y/o sin electricidad y teniendo en cuenta que este no es el mejor ambiente en el que educarse políticamente, ¿en serio os extraña que la mayoría de los andaluces no sepan que tienen otras opciones?

Sinceramente, entiendo a los hermanos trabajadores andaluces. Mientras no se asuma que la intervención de masas y la lucha se tienen que hacer en la calle nada cambiará. Seamos consecuentes con el himno de Andalucía y gritad: ¡Andaluces, levantaos!¡Pedid tierra y libertad!

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